Crecer con una hermana

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Desde que supe que iba a tener una hija, no podía dejar de pensar en que me encantaría que algún día pudiera tener una hermana.   No sé si pasará o no, pero me gustaría poder darle ese regalo.

Quien haya crecido con una hermana, entiende, entiende lo que es crecer con una cómplice, con una amiga que siempre estará allí, con una alguien que ya sea más grande o más pequeña, siempre te dará consejos, con una compañera con quien llorar en esas noches con el corazón roto, con la única persona que te dirá que tu outfit es horrible con toda la sinceridad que se requiere.

La realidad es que, los hermanos hombres son mejores amigos, las hermanas somos almas gemelas.

Y aunque seamos diferentes, mi hermana y yo tenemos una relación que no separa nadie, ni la distancia, ni las peleas, ni los hombres, ni nada… Bueno, lo único que podría dañar esa relación es que una manche los zapatos nuevos de la otra, por eso es que simplemente no los prestamos.

Agradezco a mi hermana por ser quien es conmigo, si no fuera por ella, mi vida no sería la misma.  Aunque nos llevamos 5 años, a veces parece que no nos llevamos nada.  Gracias por siempre acompañarme a donde vaya, por haberme escuchado, por prestarme su ropa (aunque yo no siempre le presto la mia), por prestarla aún sin pedirla (aunque a ella sí debe pedir la mía), le agradezco haberme dejado llorar en su hombro, escuchar mi música en su carro, hacer la vida más divertida con sus ocurrencias, y bailar conmigo; pero sobre todo le agradezco por hacerme extrañar a una personita que no sé si va a llegar.

La verdad es que, agradezco a mis papás el haberme dado una hermana.  Que suerte tenemos todas las que crecimos con hermanas, es lo mejor que la vida te puede dar.

Aunque hoy tengamos las manos llenas en nuestra familia de 4, aunque no sabemos si algún día llegará, siempre habrá lugar en nuestro corazón para ella, y en el de sus hermanitos también. Y bueno, si a mi hija no le toca tener una hermana, me tendrá a mi, y me toca encargarme de que no le haga falta nunca.

 

ALGÚN DÍA EXTRAÑARÉ ESTA ETAPA

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Hay días cargados de llantos, gritos, berrinches, no quiero comer, no quiero dormir, no me quiero bañar.  Tu voluntad es única, firme, me reta en esos días.

Rabietas de los tres

Pero luego te veo.
Te veo y digo, la verdad, es que voy a extrañar esta etapa.
Veo como los problemas se resuelven con un sticker.
Veo tu emoción solo porque estamos jugando juntos.
Veo la inocencia con la que vas conociendo todo lo que es nuevo para ti.
Veo ésas ganas de entender el mundo.
Veo tu mirada, con ojos que brillan como diciendo “Wow! Amo a esta mujer!”.
Veo tu sonrisa gritando “Mira mamá, soy muy rápido.”
Veo como agregas palabras a tu vocabulario (mal pronunciadas) pero con todo el afán de darte a entender, “copocotón (melocotón)”.
Veo como te ves en el espejo luego de que te peino, y te descubres y dices “Soy muy guapo”.
Veo como te inventas un millón de excusas para no ir a dormir.
Veo como entras al supermercado y sabes donde están colocados los carritos, y seleccionas, sabiendo cuáles tienes y cuáles no.
Veo como juegas carritos, pelota, juegas como niño grande.
Veo como entras al parque tan independiente y decidido.
Veo como te acuerdas de todo lo que te decimos.
Veo como reemplazaste el chupón por cuentos de cuna.
Veo como aprendiste a bañarte parado.
Veo como aprendiste a vestirte…o casi.
Veo como sabes lo que quieres, y no dejas que nadie te diga lo contrario.
Veo como vas aprendiendo a lavarte los dientes.

Veo todo.

Extrañando etapas

Veo todo, y me doy cuenta que has crecido.  Veo y me impresiono de pensar que hace un par de años eras un bebé.  Veo y no puedo creer lo rápido que pasa el tiempo.  Veo y temo que mis oportunidades de besarte y abrazarte serán cada vez menores.  Veo ese cordón, que te tuvo pegado a mí 9 meses, estirarse cada vez más.  Veo y me doy cuenta que el tiempo se me va, que esta etapa es tan corta.  Veo y la disfruto.

La disfruto tanto.

Disfruto tus te extraños, tus te quieros y sufro con tus “mama no”.  Disfruto verte ser feliz y deseo con toda mi alma que tu sonrisa dure para siempre. Disfruto ser expectadora de tus juegos, de tus conversaciones, de tu vida, pero sobre todo, disfruto ser tu mamá.

Y es que esta etapa pasará, con sus berrinches, sus llantos y sus gritos.  Pero pasarán también tus ojos brillantes cuando me ves, tus besos empapados en mi mejilla, tu “mami mira mira”, tus “mami acompañame”, tu inocencia tan linda, tus palabras inventadas, todo eso pasará también… Y sé, lo sé, que extrañaré esta etapa. Te extrañaré.

Te extrañaré como eres ahora, pero amaré al que serás.

Estoy segura.

Etapas pasan

De como la lactancia se convirtio en natural

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La lactancia y yo nunca fuimos amigas.  Con mi primer hijo tuvimos una relación difícil donde lo mejor era cortar por lo sano.  Con mi hija descubrí que las segundas oportunidades tienen sus retos también.

Empecé con la meta de llegar a los 6 meses, que se hizo cada vez más complicada, en especial cuando se metió entre nosotras una dieta anti reflujo de cero lácteos, sus derivados o cualquier cosa que los contuviera, cero cítricos, cero semillas, cero tomate, cero huevo, lo cual significaba no poder comer el 80% de lo que yo comía antes… Pero, a pesar de eso, lo logré.

Y celebré, celebré esos 6 meses como si fuera mi cumpleaños.  Me compré un pastel, comimos todos juntos, fue una pequeña fiesta.  Probablemente fui un poco ridícula, pero, celebramos tantas cosas en la vida, que decidí celebrar un logro que para mí era importante.  Un logro que para mí había llevado un esfuerzo totalmente antinatural.  Porque ¡es obvio! es antinatural hacer una dieta para poder amamantar.   Así que, mi pequeña fiesta familiar era lo que necesitaba para felicitarme de haber hecho algo que no creí posible.

Conté tanto los días para llegar a esos 6 meses, que cuando llegaron, no sabía si dejar de dar o seguir.  Y decidí seguir un par de semanas más.  Poco a poco fui posponiendo la fecha, y allí es donde me di cuenta, que se estaba convirtiendo en algo que era parte de mi vida.  Y a pesar de que me costó tanto, ya simplemente lo hacía.  Ya era natural.

Cuando se acabaron mis reservas de leche, empezamos con 1 tetero de fórmula al día, y debo admitir que fue difícil para mí.  Sentía que estaba fallando, a pesar de todo lo que había logrado, me costó, pero tuve que hacerlo porque no tenía otra opción.  ¿Cómo pasé de contar los días para dejar de darle, a sufrir con no darle?   Creo que fue un tema de ir definiendo metas cortas, un día más, un mes más, hasta que se convirtió en una parte de mí, tan grande, que llevo más de un año amamantando.

Nunca creí que amamantaría después de que mi hija caminara, y mucho menos que pasaría del año, no creí ser de las que respondería la pregunta ¿hasta cuándo vas a dar pecho?, porque no creí que llegaría a este punto.  Y ahora que llegué, cuando me preguntan la respuesta es “no sé” porque no es algo planeado, ni algo pensado, es algo natural.

 

No te planeamos, pero no imaginamos nuestra vida sin ti

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Renata partuqBebeTu hermano y tú son lo mas maravilloso que me ha pasado en la vida, después de conocer a tu papá.  Nunca pensé que fuera posible sentir este amor.  Y cuando veo para atrás, recuerdo.  Recuerdo que no estabas en nuestros planes, que nos sentiamos ansiosos, con miedo, que le diste vuelta a todos mis planes, a toda mi vida, y sin embargo, hoy, sé que no pudo haber sido más perfecto.

Cuando vi las barritas que marcaban positivo, pensé que era imposible amar tanto a otra persona… Pero lo hice. Cuando empezaron los vómitos no entendía como iba a sobrevivir de nuevo todo… Pero lo hice. Cuando tenía dolores del parto creí que no iba a poder tenerte… Pero lo hice. Y cuando empezaron los desvelos, creí que no podría sobrevivir sin perder la cabeza… Pero lo hice.

Al verte por primera vez en esa pantalla negra, al escuchar tu corazón, al verte mover, volví a sentir esa emoción.  Al sentirte por primera vez en mis brazos, me di cuenta que nada se compara a esa sensación.  Al verte sonreír por primera vez, sentí que mi corazón se agrandaba de nuevo.  Y ahora, que te veo caminando, gritando, jugando, con esa misma sonrisa que empezaste a regalarnos hace meses, me doy cuenta que las mejores cosas en la vida no se planean, que los mejores regalos son los inesperados, que realmente no tenía ni idea de lo que me estaba perdiendo.

Besito mama y bebe

Y es que hoy, no puedo imaginar mi vida sin ti.  Nuestra vida, nuestro corazón, simplemente no sería lo mismo.  Hoy puedo decir, sin lugar a dudas, que eres la mejor sorpresa que hemos tenido. Llegaste a esta casa a llenar nuestras manos, a llenar de amor nuestro corazón, llegaste a dar ese toque de dulzura que ha alegrado aun más nuestra vida (incluyendo la de tu hermano), llegaste a enseñarle a tu hermano a compartir, a sentir otro tipo de amor, a multiplicar los sonidos de carcajadas, llegaste a mejorar nuestra vida, que ciegamente creíamos no podía ser mejor.

Esta semana celebramos 1 año de tenerte con nosotros mi princesa, y debo decirte, que me has llenado de un amor indescriptible, has complementado mi sonrisa.  Y aunque llegaste cargada con tu dosis de dificultad (como todo bebé), no podría vivir sin ti.  No podría vivir sin tus sonrisas, sin tu independencia, sin tus travesuras, sin jugar a las muñecas vistiéndote, sin darte de comer, sin verte perseguir a tu hermano, sin verte ser esa personita decidida y pícara en la que te has convertido.

Mama y renata felices

Quiero que sepas, amor, que el hecho de que no fueras planeada, no significa que no seas amada, todo lo contrario, eres y serás por siempre, el mejor regalo sorpresa que la vida nos ha dado.

Que sea esto una lección para ti, de todo lo que vales, de lo maravillosa que eres, le enseñaste a tu mamá controladora, que a veces vale la pena dejar de controlar y permitir que pasen los milagros, porque tú, tú eres nuestro pequeño milagro.

¡Te amamos con todo nuestro corazón!

¡Feliz cumpleaños loquita!

Princesa

 

El uso correcto de las sillas del carro

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Silla viendo hacia atrasIndicador silla

Cuando alguien se sube a mi carro, la primera pregunta que me hacen es ¿tú bebé sigue viendo para atrás?  Sí, sigue viendo para atrás, y seguirá así hasta al menos los 2 años.  ¿No llora? Claro que llora, estén viendo para donde estén viendo cuando se cansan de la silla, lloran, pero también lloran cuando no los dejo bajar las escaleras solos, o no los dejo meter el dedo en el enchufe, o no los dejo llevarse a la boca el cargador del celular, o cuando no los dejo comer cualquier cosa que consiguen en el piso.  También lloran en esas circunstancias.  Pero al final lo más importante es cuidarlos y protegerlos de esos peligros que ellos a su corta edad, no son capaces de medir.

El cómo utilizar la silla del carro es un tema que no debería ser debatible, sin embargo, lo es.  Cuando vemos las estadísticas, los países de latinoamérica se pelean los puestos en el  ranking del número de personas que mueren al año por accidentes de tránsito, la mayoría de países tiene más de 100 accidentes diarios, sí, 100-por-día.  Es importante proteger a nuestros hijos por si lamentablemente entramos en esta estadística.

Me cuesta mucho entender que exista tanta guerra entre mamás tantos temas que realmente no ponen en riesgo la vida del bebé, pero no estamos todas preocupadas por el uso correcto de las sillas de carro, cuando el no hacerlo SI representa un riesgo para su vida.

Honestamente yo no soy ninguna experta en el tema, solo soy una mamá a la que le apasiona el tema y que ha investigado muchísimo para escoger la silla de su bebé, por lo que he aprendido.   Y en base a esto que he aprendido, les dejo aquí un par de tips de cómo usar su silla y por qué deberían usarla así.

 

  1. ¿Qué silla elegir?  Cuando tu bebé está recién nacido puedes utilizar el porta bebé que viene con tu coche o carruaje, pero debes asegurarte de hacer el cambio antes de que tu bebé llegue al peso/altura máxima, ya que de lo contrario, en caso de accidente puede no darle la misma protección.  Busca sillas convertibles, que puedan ir viendo hacia el frente y hacia atrás, de preferencia que tenga un nivel alto de peso y altura mientras esté viendo hacia atrás (rear-facing), para que tu hijo pueda permanecer así mínimo hasta los 2 años (sí, mínimo).  Hay sillas convertibles que pueden utilizarse para bebés recién nacidos (incluyen un colchonchito para que se adapte), como la Chicco Nextfit (mi silla actual), e incluso hay marcas que tienen opciones más económicas como Graco, Safety 1st y Evenflo entre otras.  No creo que exista la silla perfecta, pero, siguiendo los requerimientos máximos de altura y peso, así como las instrucciones de uso, estás lista.
  2. Utilizando sillas usadas.  Es muy común el utilizar sillas de segunda mano, depende de las necesidades de cada persona, pero, si lo haces te recomiendo a) verificar que la silla nunca haya estado involucrada en un accidente, ya que de lo contrario puede no funcionar de la forma correcta; y b) asegurarte que no esté vencida (sí, las sillas vencen).  Los materiales de los que está hecha tienen un tiempo de rendimiento máximo, especialmente el plástico, y después de este tiempo es más sencillo que se dañen o pierdan su nivel de resistencia. Puede estar en perfecto estado pero después de cierto tiempo, puede no funcionar igual.
  3. El bebé debe ir viendo hacia atrás hasta que tenga al menos 2 años.  Esto no depende de tu estilo de maternidad, o de tu nivel de proteccionismo hacia tu hijo, es un hecho científicamente comprobado.  Hay varias razones por las cuales los bebés o toddlers deben ir viendo hacia atrás hasta al menos los 2 años, pero sobre todo es porque su columna no está aun 100% desarrollada, la columna vertebral está conectada vía cartílago vs un hueso.  Ese cartílago puede alargarse hasta cierto punto, pero la espina dorsal que se encuentra dentro no, por lo que al forzarse puede romperse y provocar parálisis e incluso muerte.  Según las estadísticas, gran parte de los accidentes son de impacto frontal.  Durante los mismos las personas se mueven hacia el punto de impacto, si el bebé va viendo al frente, su cuerpo se mueve hacia allá y es frenado por el cinturón, pero, la cabeza no frena tan rápido, por lo que la fuerza con la que se regresa hacia la silla le agrega muchísima presión al cuello y espina dorsal, en especial porque en un bebé la cabeza representa 25% de su peso, mientras que en un adulto representa solo el 6%.  Lamentablemente, no todos los cuellitos soportan esta fuerza. Ninguna mamá sabe si el cuerpo de su bebé ya está listo para soportarlo, y realmente no se sabe si a los 2 años ya todos lo están, pero al menos es un parámetro del mínimo, porque antes de esto lo más probable es que no lo estén.  Cuando el bebé está viendo hacia atrás, la mayor parte del impacto lo tiene la silla, y sí, pueden lastimarse sus piernitas, pero, esto no es de vida o muerte, la columna sí lo es.  Uso correcto silla del carroAquí algunos links que lo explican (gráficamente).
    1. https://www.youtube.com/watch?v=sssIsceKd6U
    2. https://www.youtube.com/watch?v=SO5MeVvVy9I
    3. https://www.youtube.com/watch?v=Q8gU9zzCGA8
  4. Uso del arnés en los hombros.  Los cinturones que tienen las sillas no son para utilizarlos en los brazos, deben ser posicionado sobre los hombros ya que son los que evitan que el bebé salga disparado fuera de la silla en caso de accidente.  Se podría decir que son los “retenedores” del bebé en la silla.  Muchas veces es difícil colocarlos sobre los hombros, en especial cuando son recién nacidos, pero, si no están posicionado en los hombros, lamentablemente el uso de la silla puede ser inútil.  Como usar silla del carro
  5. El uso del clip o broche del pecho al nivel correcto.  He visto demasiadas fotos donde el clip del pecho se coloca al nivel del estómago u otras veces donde no se utiliza.  La función de este clip es de mantener el arnés en la posición correcta, y evitando que los cinchos se deslicen a los hombros del bebé/niño.  No todas las sillas lo traen, ni todos los papás los usan.  Yo prefiero utilizarlo, porque no quiero correr riesgos, pero es importante usarlo de la forma correcta.  Este clip ejercerá presión al momento de un accidente para que el bebé se quede en su sitio, y está diseñado para hacer presión en el pecho porque hay una caja torácica que protege los órganos que están dentro.  Si se coloca más abajo, puede ejercer presión en el lugar incorrecto y dañar los órganos internamente.  ¿Cuál es el lugar correcto? Al nivel de las axilas del bebé.Clip del pecho

Muchas hemos cometido errores, pero aun pueden corregirse.  Te invito a leer acerca del tema y a ver videos que pueden ayudar a informarte más.  Y recuerda que todo es por el bien de nuestros bebés, así como los protegemos de todo en casa, utilicemos las herramientas correctas para que estén protegidos en el carro también.

Algunas páginas con mucha información (de las cuales yo obtuve información para este post):

http://csftl.org/why-rear-facing-the-science-junkies-guide/
http://thecarseatlady.com/why-ride-rear-facing/

 

 

 

A mi hijo mayor

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A mi hijo mayor,

Nicolas Feliz

Estuve buscando por todos lados si en algún lugar había escrito esto.  Lo he pensado tanto, pero nunca lo escribí.

El día que quedé embarazada, sentí que te traicioné.  Sí, dramático, y sí, para muchas, ridículo.  Y, aunque en el fondo sabía que lo que estaba haciendo era regalarte una amiga para toda la vida, alguien con quien disfrutar tu niñez, alguien con quien compartir millones de momentos, alguien con quien chantajear a tus papás para que les compren algún juguete “para los dos” o una mascota, aún sabiendo eso, aún habiendo crecido con dos hermanos y siendo la hermana mayor, aún así, sentía que te estaba quitando tu momento.  Sentía que te lo estaba arrebatando de las manos de una forma tan repentina.  Y cuando te veía correr hacia nosotros, ser feliz con tu papá y tu mamá, lloraba de pensar cómo iba a cambiar tu mundo y tu no tenías ni idea.

Luego empezaron las nauseas, y esa culpa se convirtió todavía en más grande, no podía estar contigo, no tenía fuerzas, mi estómago no lo soportaba.

Pero, el día del parto, ese día fue el que me pegó más, nunca esperé estar tan nerviosa, nerviosa de dejarte solo, nerviosa de que íbamos a regresar y ya no ibas a estar solo con nosotros, pero sobre todo, nerviosa de que me pasara algo y no volver a verte, no volver a jugar contigo.

¿Y sabes qué he descubierto? Que todos esos miedos, esos traumas, esas locuras, estaban solo en mi cabeza, y aunque tienes celos, y le has pegado a tu hermana, le has tirado cosas, la has empujado contra el piso, aunque haces más berrinches que nunca, y no comes más de una comida al día desde ese día, sé que todo estará bien.  Te veo aceptarla cada vez más en tu vida, te veo querer jugar con ella aunque no puedes todavía, te veo ser feliz cuando ella “te comparte” sus galletitas de bebé, o “te presta” sus juguetes, te veo crecer y aceptar que nuestra familia ahora es de cuatro.

Quiero que sepas que yo fui feliz creciendo con hermanos, que no cambiaría nada de mi familia, si acaso, me hubiera encantado que hubiera sido más grande, y sé, lo sé, que vas a disfrutarte a tu hermana como a nadie, y no vas a recordar esa sensación de celos que tuviste las primeras semanas, y que todavía a veces expresas en tus berrinches.  Pero verás, hijo mío, que algún día estarás pidiéndonos más hermanitos, porque los juegos son más divertidos mientras más personas participen.

Quiero que sepas también que yo los amo como nada, por igual, y que tu mi  amor, tu me hiciste mamá, y nunca, nada, ni nadie, podrá cambiar eso.  Tu fuiste el primero que me hizo sentir ese amor, el primero que me hizo saber lo que son las lágrimas de alegría, el primero que me hizo temblar de miedo al bañarlo, el primero que me hizo sentir el corazón latir con una sonrisa, una carcajada, el primero que tomo mi mano y llenó mi alma completa, el primero que pudo llamarme “mamá”.

Quiero que sepas mi vida, que aunque nuestros días solos fueron pocos, los disfrutamos muchísimo, pero lo que viene mi amor, te lo vas a gozar mucho más.

Y algún día seré yo la que extrañará nuestros días solos, porque seguramente lo que querrás será estar jugando por doquier, corriendo por la casa, saltando, y enseñando a tu hermana como eres un niño grande.  Pero no debes preocuparte por mí, yo seré feliz siempre y cuando sepa que tú lo eres también.

Así que ve, corre, salta, aprende, pero sobre todo vive y vuela mi amor, vuela.

 

 

9 razones por las que me encanta tener una niña

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Siempre quise tener una hija.  Tener un niño ha sido una experiencia maravillosa, y me ha hecho ser más fuerte como mujer.   Pero el día que quedé embarazada de mi segundo bebé, soñaba con tener la famosa “parejita”.  Y se me hizo.  Llegó mi niña, mi muñeca.

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Desde ese día empezó lo que mi esposo temía, enloquecí con todo lo que se podía comprar, porque aceptémoslo, hay demasiadas cosas lindas, desde la ropa, los zapatos, los accesorios para el pelo, es simplemente otra experiencia vs cuando tienes niño.

Cada uno tiene lo suyo, me los gozo a los dos, lo que los hace diferentes es lo que me hace quererlos aún más.  Y así como hay cosas que me encantan de tener un niño, las siguientes son las cosas por las que soy feliz de tener una niña:

  1. Empecemos por la razón más superficial, que es me encanta poder vestirla, poder comprarle ropa, zapatos, accesorios.  Siempre fui de las que jugaban con muñecas, así que decorar a una bebé ha sido y seguirá siendo (hasta que ella me lo permita) hacer realidad mi sueño: tener una muñequita en la vida real.
  2. Me encanta saber que tendré una amiga para toda la vida.  ¿Saben esos planes que nos gustan a la mayoría de las mujeres con nuestras amigas? Ir a tomarnos un café, ir a ver tiendas, ver películas para niñas, ir al salón, etc, todos esos planes yo los hice con mi mamá también, y me emociona vivirlo como mamá, con mi hija.
  3. Muero por consentirla.  Así como mi esposo quiere comprarle robots de lego, carros eléctricos y ese tipo de juguetes a mi hijo, yo lo hago con consentirla de vez en cuando con esos accesorios que solo las mujeres entendemos por qué necesitamos.
  4. Enseñarle lo que sé de la cocina, hacer galletas juntas, experimentar con platos que probablemente nadie querrá comer, pero al menos reiremos en el intento.
  5. Me encanta pensar que podré prestarle mi ropa, que usará mis zapatos a escondidas, compartiremos nuestras bolsas y heredará mis joyas.
  6. Poder conspirar con ella y tener esos momentos de hablar de “cosas de mujeres”.  Nada como esos días en que no puedes ni dormir, donde te desvelas platicando cosas que un hombre jamás entendería, desde chismes absurdos, colores de maquillaje, hasta filosofar de hasta donde puedes llegar en la vida.IMG_0712
  7. Acompañarla en esos momentos donde nuestra mamá es más que necesaria.  Todos queremos vivir esos momentos grandiosos de nuestros hijos (su graduación, su boda, etc), pero, hay momentos que me ilusionan de tener una niña, como ayudarla a escoger la ropa para su primera cita, a comprar vestidos para ir a sus primeras fiestas, a comprar su vestido de novia, acompañarla el día de su boda, el nacimiento de su primer hijo, etc.  Aunque, honestamente, me encanta saber que podré acompañarla en cualquier momento, si es que decide vivirlo, si es que le toca vivirlo.
  8. Quiero poder enseñarle a ser noble.  Durante mi niñez tuve etapas donde peleé con mis mejores amigas y la pasé mal, pero siempre aparecían esas amigas con alma de oro que me ayudaron a seguir disfrutando mi infancia.  Cuando veo la personalidad de mi hija, siempre sonriente, dulce como nadie, espero poder enseñarle a ser como ellas, a ser ese hombro para sus amigas cuando les rompen el corazón, a dar todo cuando la gente lo necesita, a ser una persona que ilumina la vida de quienes la rodean.
  9. Quiero enseñarle a ser una mujer fuerte, a hacer valer su voz, a marcar la diferencia en el mundo, a nunca dejarse aplastar, a no buscar aplastar a nadie, sino brillar con su propia luz, enseñarle que ser mujer es un rol fascinante, donde puedes ser todo, desde tener un trabajo envidiable, hasta dar a luz a un hijo, desde bailar ballet, hasta jugar futbol…  Quiero enseñarle que esa dualidad de la mujer, es lo que la hace maravillosa.

Y es que educar siempre será un reto.  Sea niño o sea niña.  Y espero, realmente espero poder lograr que esta niña sepa siempre que lo vale todo, y que la queríamos siempre, desde antes de que existiera, y que nunca, nunca, nunca, pierda de vista lo que vale.

Espero algún día poder ser para mi hija, lo que mi mamá ha sido para mí, y saber que nunca, jamás, volveré a sentirme sola.

Foto por Caro Berardi Photography

3 juegos para entretener a un bebé de 2 años

Mi bebé, que ya prácticamente es un niño, es más difícil de entretener que nada.  Todo dura 10 minutos, 15, 20 ó 30, si es súper exitoso.

No soy maestra, pero vivo buscando actividades para hacer con él.  Cada cosa que veo en mi casa pienso inmediatamente qué juego podríamos inventar que lo mantengan entretenido y no lo desesperen, porque sí, cuando es algo muy difícil, se desespera.  He comprado libros y no todas las actividades de los libros han sido exitosas, sin embargo, he aprendido que mientras más simple, mejor.

Mi hijo no se queda quieto, pero, con estas 3 actividades sí:

  1. Pompones de colores: es mi favorita.  Me encanta porque produce silencio (y no del malo).  Necesitas una bolsita de pompones o bolitas de colores, y recipientes para ir depositándolas.  Tu hijo debe colocar en cada recipiente las bolitas de cada color.  ¿Simple verdad? Pero al menos para mi hijo, es mágico, y además, aprende los colores.Jugando pelotitas 2 Jugando pelotitas
  2. Escarbando espuma: en el libro de “150+ Screen-Free Activities for Kids” hay una actividad de jugar con espuma de colores.  Nos encantó, pero, el juego se convirtió en 10,000 veces más divertido cuando le escondí objetos dentro y los encontraba trasladando espuma a otro recipiente.   Pasamos casi 1 hora en eso = ¡éxito total!  Así que les comparto aquí cómo hacer la espuma (con jabón de platos líquido).  Mi único tip es que si quieren hacerla de colores y usan colorante de comida, recuerden que la ropa se mancha, por lo mismo yo no he vuelto a usar.  La receta de la página Fun at Home with Kids es: 2 cucharadas de jabón líquido y 1/4 de agua, mezclar en la batidora lo más fuerte posible, agregar el colorante.  La espuma debe poder quedarse quieta cuando la levantan.  (Pueden variar las cantidades según como ustedes la vean).Jugando espuma
  3. Caja de sorpresas: ésta la hice hace mucho tiempo.  La caja no es la más linda, pero ha sido un éxito.  Usé una caja de zapatos, la cubrí con tela y le abrí dos agujeros (a la tela), adentro coloqué pares de varias cosas, animales, pelotas de colores, etc.  Mi hijo es feliz sacando peces de fieltro o hasta los mismos pompones.Caja de sorpresas Caja de sorpresas 3

¡Que se diviertan!

El lado increíble de los “terrible-twos”

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Terrible Twos(Post in English below)

Todo el mundo te advierte de los dos años, los famosos “terrible twos”.  Dicen que los tres son peores.  Es cierto y es agotador.  Más agotador de lo que me imaginé.  Pero, debo admitir, que esta edad tiene un lado que me encanta ¡es demasiado divertida!

Yo amaba los bebés, un bebé de 6 meses era para mí la cosa más encantadora que existía.  Pero ahora que soy mamá, prefiero un toddler a un bebé.  Ambos son adorables y amo a mis dos hijos, los dos requieren mucho trabajo, pero el toddler es más divertido.  Cada día te entretiene más   Probablemente quien solo tenga bebé me cree loca, pero no saben aún, no han llegado a esa edad donde tu hijo empieza a hablar, donde empiezas a ver su personalidad, donde corren y hacen travesuras.

Aparte de los berrinches, de no querer dormir, de los gritos y celos, mi hijo tiene un lado del que me río todo el día.  Me río tanto, que a veces dudo de mi capacidad de educar, porque cómo regañar si a veces me dan risa sus travesuras.  Este lado ocurrente, vivaz y sobre todo travieso, ha sido inesperado, después de todo, me habían hablado solamente del lado terrible (el cual existe).

¿Qué me encanta? Me encanta que tenga una voluntad de hierro, aunque a veces quisiera que se conformara con un “no”; me encanta que tenga memoria de cosas que yo no recuerdo, aunque a veces quisiera que se olvidara de esos juguetes que yo le escondí; me encanta que invente nuevas travesuras, aunque a veces me enoje y no entienda cómo se le ocurrió; me encanta que tenga tanta energía, aunque yo a veces quiera descansar; me encanta que quiera correr todo el día, aunque siento que ya estoy vieja para la gracia; pero sobre todo me encanta que ahora corre a abrazarme.

Preparo juegos, me ignora; hora de comer, nos rechaza; hora de dormir, se rehusa; pero a pesar de esto, a pesar de lo que nos hace pasar en la calle cuando quiere algo, a pesar de que tengo que correr el mall completo porque cree que cuando se baja del coche es para hacer una “carrera” por todo el centro comercial, a pesar de que me ha pegado o escupido, a pesar de que prueba límites todo el día… A pesar de todo, no hay nada como acostarnos a ver televisión o leer un libro, nada como que él se recueste en mi hombro para estar cerca de mí, nada como cuando me dice “mamá” y me da un beso.

Porque a pesar de ser terribles los dos años, lo compensan mostrando que te quieren, y lo hacen con intención.  Y si es manipulación, qué importa, de ser así quiero que me manipule sus dos años completos, sin esto no hay forma que pueda sobrevivir sus “terrible-twos”.

——————————————————————————————————– Everybody warns you about having a 2 year old.  And they say 3 year olds are worse.  It’s exhausting.  More exhausting than you can imagine, but, I need to admit, there is a side I love about this age… and it’s just that it is too much fun! 

I used to love babies, I thought that a 6-months old baby was the cutest thing ever.  I love both of my kids, but now that I’m a mom, I rather have a toddler than a baby.  Both are hard work, but at least the toddler is funny.  Probably the person that has only one baby is thinking that I’m crazy, that having a baby is fun, fun, fun, but they have no idea.  They have not reached that age when your son starts speaking, when you start to see their personalities, when they run and do antics. 

Even though tantrums become part of your day to day life, even though they don’t want to go to bed, even though they scream all day long, and even though they are jealous of their siblings, you will laugh, all day long.  I sometimes laugh so much, that I doubt of my ability to educate, since sometimes I know I need to be super serious, and all I can do is laugh, not to his face, but I laugh in the end.  I enjoy this antics so much.  Maybe I’m a masochist.  But sometimes, I rather laugh than cry.  This new side of my son, witty, vivacious and funny, has been kind’a unexpected, since all I heard about 2-year olds was that they were, well, two-year olds, if you know what I mean.  

You know what I love? I love that he has an iron will, even though sometimes I wish he would settle with a “no”; I love that he remembers everything, even though sometimes I wish he could forget about that toy I hid; I love that he makes up new antics every day, even though I sometimes get mad about them; I love that he has so much energy, even though sometimes I want to rest; I love that he wants to run all day long, even though I feel like I’m too old for this; but overall, I love that he now runs to hug me (how amazing is that!).  

I make up new games and he ignores me, I have his food ready and he doesn’t want to eat, nap time means screaming… but despite all of these things, despite what he puts me through when we are on the street and he wants something, despite that I have to run through the mall because every time we put him down from the stroller, he things it’s for having a running race, despite he has hit me or spit on me, despite he tests my boundaries all day long… Despite all that, there’s nothing like laying down to watch TV or read a book, nothing like having him rest on my shoulder because he wants to be near me, nothing like when he says “mom” and kisses me… Nothing like him showing me that he loves me.  

Because even if terrible-twos are terrible, they totally compensate it by showing that love, intentionally.  And if he’s manipulating me, whatever! I want him to do so until he becomes 3, because otherwise, I don’t think I can survive his “terrible-twos”.

De cubículo a productora de leche: Creando Reserva

Leche v2

(Post in English below)

Me contrataron hace 5 meses.

Mi puesto: aparte de ser mamá, productora de leche.

Producción actual: 45-50 oz al dia.

Almacenado: más de 150 oz.

Horas hombre invertidas: incontables.

Salario: 100% emocional.

Increíble.  Para mí es increíble la cantidad de leche que he producido.

Como ya he escrito otras veces, no soy una mamá de las que les sobra leche.  Para nada.  Cada onza es producto de trabajo.  Jamás he manchado mi ropa porque no tengo tanto como para que se salga por si sola.  Produzco lo suficiente para mi hija, si acaso. Hay días que sufro.  Pero, con esta bebé, decidí que iba a hacer el dar pecho una tarea menos esclavizante, darme un poco de libertad y tener plan en caso de emergencias.  Así que decidí ordeñarme.  Mucho.

Los tés.  La cerveza sin alcohol.  Agua. Agua. Agua.  Mi día a día.

Desde el día que salimos del hospital empecé a usar el sacaleches como loca, minuto de libertad, minuto de sacaleches.  Mucha gente me dijo que iba a sobre producir, que tuviera cuidado.  Todavía sigo esperando “sobre producir”.  Dichosa sería de producir un poco más de lo que produzco.

En realidad no me quejo, tengo aproximadamente 160 oz guardadas, la tengo guardada para usar cuando salgo o cuando quiero tomarme una copa de vino.  Seguramente para muchas mamás esto no es nada, pero para mí, para mí es TODO.  Es esfuerzo, es sudor, es desvelos, y por más cursi que suene, es amor, es muchísimo más que una cantidad.

Debo confesar que hasta he tirado leche.  Si, terrible, yo sé, pero ha sucedido.  Varias veces.  Es como cuando llevas horas invertidas en un archivo, se te apaga la computadora sin haber guardado y pierdes tu trabajo.  Así es.  Se siente igual.  O peor.

En fin, un par de tips para esas mamás que como yo sufrimos día a día para darle de comer a nuestros bebés, pero quieren tener reserva:

1.  Escoge horas para sacarte: yo empecé a sacarme después de la toma de la mañana.  Mientras desayuno, el sacaleches pegado a mí.  Es más fácil si tienes una momento del día reservado para esto.

2.  Si no te sale nada los primeros días, no te desmoralices, el sacaleches generalmente saca menos que lo que tu bebé come (al menos así dicen), así que no es que tu hijo no tenga comida.

3.  Los primeros días ponte el sacaleches cada vez que puedas: esto te va a ayudar a sacarte cada vez más.  Yo me sacaba lo más pronto después de que comía, para asegurar sacar todo.  Sentía que si me sacaba muy cerca a su hora de comer, le salía muy poca leche y lloraba.

4. No tienes que sacarte todos los días: esto no tiene que ser un sufrimiento, cuando estas empezando tu reserva, trata de que sea algo que te emocione, o al menos puedes verlo como un reto porque te va a permitir salir sin estrés de que tienes que dar de comer.  Y si vas a viajar, es demasiado cómodo tener la leche guardada por cualquier cosa en el aeropuerto o avión.

5. Congelala: yo empecé guardando en la refrigeradora en vez de congelarla, y fue así como perdí muchísima leche porque no la usaba cuando había planeado, y se arruinaba.  Así que me ha funcionado guardarla congelada siempre, a menos que la vaya a usar al instante.

6.  La leche te puede servir para cuando dejes de amamantar: sin importar el tiempo que planeas dar, puedes guardar leche para más días, semanas, e incluso meses.

Por último, ánimo.  Es un sacrificio.  Un trabajo demandante.  Pero vale la pena.  El tener leche almacenada realmente te da muchísima más libertad y paz mental porque cualquier cosa, aunque tú no estés con tu bebé, tu leche siempre está. O bueno, cualquier cosa, siempre tendremos fórmula.

I was hired 5 months ago.

My position: besides being a mom, mil producer.

Current production: 45-50 oz/day.

Stored: over 100 oz.

Invested Time: countless.

Salary: 100% emotional.

Amazing.  It’s amazing how much milk I’ve produced.

I’ve said it before, I’m not an “over-producer”.  At all.  Each ounce has a lot of work behind.  I’ve never had milk stains in my clothes caused by leakage, I don’t have enough milk to leak.  My production is enough to feed my baby, sometimes.  There are days when I literally suffer.  But with this baby I decided that breastfeeding was not going to make me a slave, therefore I needed a backup plan.  So I decided to pump.  A lot.

Teas.  Non-alcoholic beer.  Water. Water. Water. That’s my day to day.

From the day we left the hospital I started to pump like crazy.  Every minute I had, was a minute for pumping.  A lot of peple told me to be careful, that I was going to over produce.  I’m still waiting to do so.  I would be glad to have more milk. 

Actually, I can’t complain, I have stored approximately 160 oz, I have it stored for when I go out or when I want to have a glass of wine.  I’m sure that for some moms, 160 oz is nothing, but for me, for me it’s everything.  It’s effort, it’s sweat, it’s sleep deprivation, and even though it sounds corny, it’s love, it’s so much more than just some ounces.  

I must confess I’ve dumped milk.  I know, it’s terrible, but it has happened.  Several times.  It feels like when you’re working on a file in your computer, and suddenly it dies before you saved it, and you lose all your work.  That’s the feeling.  Or maybe it’s worse. 

Anyways, a couple of tips for moms like me that we suffer every day to feed our babies, but we want to have a milk bank:

1.  Choose the time of the day that fits better with your life: I started to pump during breakfast.  It’s easier if you do it at the same time. 

2.  If the first days you don’t see any milk, don’t worry, the breast pump generally pumps less than what your baby eats (at least that’s what I’ve heard), so trust me, you’re not starving your baby.

3.  Pump every time you can during the first days: this will help you to increase your production.  I used to pump after my baby ate.  I used to feel that if I pumped near her feeding time, she had no milk left and cried a lot.

4. You don’t need to do it every day: this should not be a cause of suffering, when you’re starting your bank try to make it something that excites you, or at least you can look at it as a challenge, since it will allow you to leave the house by yourself without stressing out about feeding a hungry baby.  And if you’re traveling, it’s just too comfortable to bring milk just in case.

5. Freeze it: I started storing it in the refrigerator instead of the freezer, and that’s how I lost a lot of milk, since I didn’t use it when I thought I would.  So, for me, it’s way better to freeze it unless I will be using it in an hour or two.

6.  Milk can be used even after you stop breastfeeding: if you decide to breastfeed for 6 months or more, or less, you can store your milk and have it for additional days, weeks or even months. Do. Not. Dump. It.

You can do it!  It’s a sacrifice.  A demanding job.  But it is worth it.  Having your milk stored will give you so much more freedom and peace of mind because if something happens, even if you’re not with your baby, your milk is.  Or well, we’ll always have formula.